La principal característica de la tarima maciza es que toda la lama es 100% madera noble. Esta característica hace que la tarima tenga una larga durabilidad incluso en localizaciones extremas (restaurantes, discotecas, etc.), y un mayor aguante ante ambientes húmedos e inclemencias o accidentes, pero por otro lado es esta característica la que le hace necesitar una instalación muy cuidada.

Se puede colocar tanto en interiores como en exteriores de la vivienda (balconadas, porches, caminos de acceso, etc.), sobre listones de madera rectangular.

Por lo general, se suelen utilizar maderas como el roble, arce, sucupira, ipe, masaranduba, teka o iroko, entre otras.